El hombre que destruye bolsas de 3000 dólares en internet

Un video inicia con una bolsa grande de cuero blanco con el clásico logo LV de Louis Vuitton por todas partes. Al cabo de unos milisegundos, una mano con una navaja abre un enorme tajo en uno de los lados de la bolsa antes de romperla por las costuras. En otro video, la característica suela roja de Christian Louboutin es arrancada de un zapato de tacón alto negro con una llave inglesa; en uno más, unas tijeras cortan una bolsa de mano de Prada de 2200 dólares antes de que un hombre le prenda fuego a un trozo del cuero y lo reduzca a cenizas.

Has llegado al mundo de TikTok de Tanner Leatherstein, quien tiene más de 950,000 seguidores. Leatherstein, cuyo nombre real es Volkan Yilmaz, ha formado un culto de seguidores en esta plataforma de redes sociales —y también en YouTube e Instagram— que son atraídos por cómo descuartiza artículos exorbitantemente caros. La razón de esto, según cuenta, es mostrar a sus espectadores la calidad de los materiales y el trabajo artesanal, así como desglosar cuánto puede haber costado fabricar el artículo.

“En muchos casos”, dijo Yilmaz desde su taller de Dallas en diciembre, “mis cálculos son una décima parte de lo que dice la etiqueta. Los sobreprecios que sustentan el negocio del lujo siguen sorprendiendo a mucha gente”.

En la entrevista que se reproduce a continuación, Yilmaz, de 37 años, habla de su obsesión por el cuero, de cuánto gasta en productos de lujo y de lo que hay que tener en cuenta al comprar artículos de piel.

Mi familia tenía una curtiduría en Turquía, así que nací en el negocio. A los 11 años curtí cinco pieles de oveja para hacer mi primera chaqueta de cuero. Mientras estudiaba la universidad en Estambul, trabajé en la curtiduría, luego fui a China para aprender de importación y exportación de pieles y después a Turkmenistán.

En 2009, gané la lotería de la green card estadounidense y me mudé a Chicago. Fui taxista mientras cursaba una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Illinois, y luego trabajé como consultor de administración, lo que me hacía sentir que me estaba muriendo por dentro. Seguía obsesionado con el cuero, así que comencé mi propia marca de artículos de piel llamada Pegai, mientras iba aprendiendo sobre diseño en YouTube y conducía un Uber para llegar a fin de mes. En 2019, cuando el negocio ya estaba en marcha, me mudé a Dallas.

Mis amigos e incluso amigos de mis amigos siempre me han pedido que revise los artículos de piel que compran. ¿Qué opino de la calidad? ¿Pagaron demasiado?

Me di cuenta de que la gente no sabe mucho sobre cómo se obtiene o utiliza el cuero y desconfía de los sobreprecios de estos productos en las marcas de lujo. Así que empecé a grabar videos para responder a sus preguntas. No esperaba que tuvieran la popularidad que han tenido.

Cuando empecé a analizar las bolsas, quería demostrar que el precio no tenía nada que ver con la piel o los materiales usados, sino más bien con el estatus asociado a una firma. Mucha gente piensa automáticamente que si es caro, debe ser bueno.

Era un portafolios de Louis Vuitton. Louis Vuitton es una de las marcas de marroquinería más famosas del mundo, pero mucha gente no sabe que el icónico material del monograma de LV es en realidad lona. El primer video que se volvió viral fue el de una cartera pequeña de 1200 dólares de Chanel. Desde entonces, no han parado de llegar peticiones para que incluya distintas marcas.

La calidad del cuero, por supuesto. Cómo se curtió. Utilizo acetona para eliminar el acabado, y puedo ver cuánta pintura plástica se ha aplicado al cuero. Quemo la piel para determinar qué proceso de curtido se usó. Luego me fijo en el trabajo artesanal, el cual se refleja en las costuras, los herrajes y la construcción.

Gran parte de mi trabajo consiste en evaluar las afirmaciones de la marca. Una bolsa puede tener un buen aspecto por fuera, pero cuando la abres y miras por dentro, cuenta otra historia.

Sin duda hay un grupo demográfico que odia las marcas de lujo y punto, que piensa que los precios son una estafa y que la gente que paga por estos productos es estúpida. También hay gente a la que le encanta el entretenimiento de desmenuzar productos caros. Pero mucha gente ve los videos porque ama el lujo y quiere comprender mejor los productos de calidad. Quieren valorar sus compras vintage o de lujo con los ojos bien abiertos.

Bottega Veneta utiliza unas pieles increíbles, y he hecho tres o cuatro videos sobre sus hermosos productos. Aunque en un video sobre una billetera de 650 dólares, la corté y el forro estaba hecho de una piel de una calidad inferior a la descrita en la etiqueta (Bottega no respondió a la petición de comentarios).

Me gusta mucho una marca escocesa que se llama Strathberry. Fabrican sus productos en Ubrique, una pequeña ciudad de España donde marcas como Loewe y Dior también manufacturan sus productos, pero Strathberry cuesta una fracción de lo que estas, unos 500 dólares en lugar de 3000. Polene es otra gran marca hecha por gente que realmente sabe lo que hace. Coach es bastante buena a un precio medio.

No me escandalizo positivamente: estoy pagando mucho dinero. Es estupendo si podemos demostrar que un bolso tiene un material y un diseño estupendos, pero esa debería ser la norma.

La verdad es que no, y menos en el ámbito del lujo. No acepto artículos gratis ni oportunidades publicitarias. La gente solo confiará en mí si soy totalmente independiente.

Confía en tus sentidos. Siéntelo. Si parece de plástico, eso no es una buena señal. Huélelo. No hay un único olor a cuero, pero el cuero de calidad tiene un aroma agradable, ligeramente terroso. No debe oler a productos químicos.

Míralo bien. El cuero es un producto de origen animal. Presenta variaciones en la estructura de su fibra y capa flor. Cuantas más variaciones veas en el tejido, más natural y sin tratar es. Si se exagera con un acabado pesado, el cuero se estandariza, y las pieles de menor calidad quedan escondidas.


Elizabeth Paton informa sobre la industria mundial de la moda para el Times, tema que cubre desde hace más de una década. Vive en Londres. Más de Elizabeth Paton



Sumber: www.nytimes.com